"Cada semana con Moratiel"

" Cuando se vive sin ego todas las cosas nos regalan su verdad, su misterio, nos descubren su desnudez. El silencio nos hace dignos de la verdad de las cosas. Nos hacemos dignos de que "entre en nuestra casa", como decimos en la Eucaristía, cuando nos despojamos. El recipiente vacío es el que se hace digno de recibir el agua de la fuente. Uno se hace digno de la verdad de la creación, de la verdad de las personas cuando vive sin ninguna ambición. En cambio cuando hay ego las cosas huyen de nosotros, las personas también huyen de nosotros cuando vamos a ellas con afán posesivo ".


J. F. Moratiel