"Cada semana con Moratiel"
"La palabra porque es presencia nunca guarda nada para sí, es don de todo. El Salmo primero nos habla del hombre del silencio, del hombre que "medita día y noche", el hombre que se alimenta de la palabra día y noche. Y el mismo Salmo nos dice que "a su tiempo da fruto", es decir, a su tiempo lo da todo. Y sigue, "será como el árbol plantado al borde de la acequia", acabará dándolo todo. Ese hombre que lo da todo es Jesús, porque este Salmo canta a Jesús".
J. F. Moratiel